Proyecto El Ratolí - Hogar para pequeños animales - Reconquista ecológica - Permacultura vegana

Proyecto El Ratolí - Hogar de pequeños animales. Permacultura. Reconquista ecológica.



Bioconstrucción contra el cambio climático
En la Unión Europea, la construcción utiliza el 40% de los recursos naturales, energía y supone una cantidad de residuos similar.
Es una actividad insostenible, que, por su enorme impacto económico, normalmente se obvia a la hora de hacer planes de mejora del medioambiente (cuando se hacen).

¿Qué materiales podemos sustituir para hacer nuestras casas y construcciones en general, mucho más sostenibles?
La extracción y procesado de materias primas presentes en ladrillos, cemento, azulejos y baldosas, supone minas a cielo abierto y extracción en lechos de ríos (entre otros problemas) que acaban con ecosistemas enteros que no se vuelven a regenerar. Y esto es muy triste para quienes queremos un mundo mejor para la vida salvaje.

1.- Cemento:
Es el material básico en las construcciones actuales. El cemento, que forma parte del habitual hormigón, se ha impuesto por intereses en un material ampliamente usado desde hace unas décadas. El cemento causa un gran impacto medioambiental ya que su proceso está entre los mayores productores de CO2.
El cemento causa también daños importantes en la capa fértil del suelo y al crear superficies duras y lisas contribuye a que al agua no permanezca en el suelo, causando inundaciones, erosión de suelo y contaminación del agua.
Los aditivos que se le añaden suelen ser peligrosos para el medioambiente y para la salud y en muchas ocasiones no están controlados ni sujetos a normativas de protección del medio natural.

2.- Ladrillos:
Por un lado el ladrillo de arcilla cocida podría parecer una opción sostenible al no contener en principio, más que arcilla. El problema, por un lado, es que se suelen aligerar con materiales sintéticos que son doblemente perjudiciales por su emisión contaminante una vez colocados (en caso de incendio producen humo tóxico) y por otro, mucho más importante, es la cantidad de energía procedente de combustibles fósiles, que requiere su fabricación.
Esto unido al hecho de que resultan muy baratos, hace que no se tenga apenas en cuenta su reciclado y reutilización, produciendo con ello, enormes cantidades de deshechos.



3.- Azulejos y baldosas cerámicas:
Suponen un problema similar a los ladrillos. Para su fabricación se utilizan arcillas, caolines, arenas...materiales que, una vez más se obtienen mediante procesos industriales insostenibles, principalmente minas a cielo abierto. Hay además un problema cada vez mayor de explotación laboral, especialmente en materiales que provienen de países empobrecidos o de países donde las legislaciones en materia de salud laboral y derechos básicos brillan por su ausencia.
El uso de energía es tan alto que se les suele obligar a hacer controles sobre su emisión de CO2 al ambiente (cuando hay legislación, claro). Es un producto poco a nada sostenible que perjudica muchísimo al medioambiente.

4.- Enfoscados, revocos y enlucidos de uso en la industria de la construcción:
Por un lado, utilizan las materias primas que hemos nombrado, por otro, son muy problemáticos en cuanto a duración y eficiencia, especialmente por su mala gestión de humedad. Dan problemas de hidroscopicidad, son materiales que ni captan ni liberan humedad al ambiente haciendo así lugares poco saludables y caros de mantener ya que suelen utilizarse en todos los entornos sin tener en cuenta si es el lugar adecuado y generan así gastos económicos y de recursos a largo plazo. El típico caso de fachadas desconchadas, humedad por capilaridad, salitres...


Ejemplo de materiales naturales. Nosotras no utilizamos los que provienen de animales, hay alternativas estupendas.

Dentro de tus posibilidades y siempre que puedas, elige materiales sostenibles, quienes habitan este planeta, te lo agradecerán.

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